El Longines de oro de Einstein: lo recibió en 1931 con una dedicatoria grabada y acabó regalándoselo a una espía rusa

Ana Delatorre .

6 de noviembre de 2026

Hombre mayor observa emocionado la tapa grabada de un reloj heredado

¿Guardas el reloj del abuelo con letras grabadas en la tapa? Uno parecido tiene historia de película: en 1931, en Los Ángeles, Albert Einstein recibió un Longines de oro de 14 quilates con su nombre y la fecha grabados. Lo llevó más de una década y acabó regalándoselo a su amante, una espía rusa.

Fabricado en Suiza, terminado en Estados Unidos

La pieza está documentada en los archivos de Longines. Su movimiento, un calibre 10.86N con regulación de precisión, salió en 1929 de Saint-Imier, la localidad suiza donde la marca se fundó en 1832 y donde sigue teniendo su sede.

Luego viajó a Estados Unidos. Allí, bajo la supervisión de la importadora Wittnauer, se montó en una caja de oro de 14 quilates y se vendió en Los Ángeles, aunque no al propio Einstein.

¿Quién se lo regaló y qué lleva grabado?

En 1931 Einstein pasaba unos meses investigando en Caltech, en California. Aprovechando la visita, el rabino Edgar Magnin le preparó un homenaje por todo lo alto: una cena de gala a la que acudieron representantes de las principales organizaciones judías.

En pleno banquete, Magnin le entregó el Longines. En el dorso había mandado grabar su nombre con el tratamiento de profesor, la ciudad y la fecha del 16 de febrero de 1931. Nombre, ciudad y fecha: tres datos que convierten un reloj de oro más en una pieza imposible de confundir.

¿Por qué desapareció de su muñeca?

Desde 1933 hasta su muerte en 1955, Einstein vivió y trabajó en Princeton, en Nueva Jersey. En muchas fotos de los años 30 y de la primera mitad de los 40 lleva el Longines puesto. En su última década, en cambio, ya no aparece con él.

La razón se llama Margarita Konenkova: rusa, casada y 15 años más joven que él. Se conocieron porque en 1935 la Universidad de Princeton encargó un busto de Einstein a su marido, el escultor Sergey T. Konenkov. Tras la muerte de Elsa, segunda esposa del físico, en 1936, empezó una relación que confirman las cartas que salieron a subasta en Sotheby's en 1998.

Según las memorias del maestro de espías soviético Pavel Sudoplatov, ella trabajaba para Moscú con el nombre en clave de «Lucas». No hay prueba de que Einstein le pasara información valiosa. Lo que sí consta es que, al regresar con su marido a la Unión Soviética, se llevó el Longines como recuerdo.

El escritor ruso Alexander Gelman imaginó la despedida en su obra Almar: allí es ella quien le pide el reloj, y no por el valor del oro, sino porque él lo había llevado pegado a la muñeca durante años.

596.000 dólares por un reloj que solo da la hora

El rastro del reloj se perdió hasta el 17 de octubre de 2008, cuando salió a subasta con Antiquorum en Nueva York. Un comprador privado ruso anónimo pagó 596.000 dólares, 20 veces más de lo estimado. Ningún otro Longines ha alcanzado ese precio en una puja, y es la cifra más alta pagada por un reloj «time only», es decir, sin complicaciones. Se pagó la historia, no el oro.

Lo que este Longines enseña sobre el reloj de casa

Estoy convencida de que en muchas casas hay un reloj parecido, como el de la jubilación del abuelo, con unas iniciales y una fecha en la tapa. Lo que lo hace único es poder demostrar de quién fue y por qué.

  • No pulas el grabado. Si lo llevas a limpiar o a revisar, pide que no toquen la tapa trasera: unas letras borradas no vuelven.
  • Guarda los papeles. La caja, la garantía o la tarjeta del día en que se entregó cuentan su historia, igual que los archivos de Longines cuentan la del reloj de Einstein.
  • Busca fotos con el reloj puesto. Las de Einstein demuestran que lo usó; una del abuelo con el suyo en una comunión hace lo mismo.
  • Escribe lo que sabes. Quién lo regaló, en qué ocasión y quién lo heredó después, en una hoja guardada junto al reloj. La memoria de la sobremesa se pierde; el papel, no.

Fuente:

[1]

https://www.revistavanityfair.es/articulos/la-espia-rusa-que-conquisto-a-albert-einstein-y-se-llevo-su-reloj-longines-de-oro

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Autor Ana Delatorre
Ana Delatorre
Hola, me llamo Ana Delatorre y tengo 7 años de experiencia en el fascinante mundo de las joyas, relojes y el coleccionismo de valor. Desde muy joven, me sentí atraída por la belleza y la historia que cada pieza puede contar. Mi interés por este campo se ha convertido en una verdadera pasión, y disfruto compartiendo mis conocimientos sobre las tendencias actuales, así como sobre las técnicas de conservación y evaluación de objetos de colección. En mis escritos, me enfoco en ofrecer información clara, precisa y accesible, siempre respaldada por fuentes confiables. Me gusta simplificar conceptos complejos para que cualquier persona, ya sea un coleccionista novato o un aficionado experimentado, pueda entender y apreciar el valor de las piezas que investigo. Mi compromiso es proporcionar contenido útil y actualizado que ayude a mis lectores a tomar decisiones informadas en sus propias aventuras de coleccionismo.
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